Financiamiento externo y reformas estructurales marcan el rumbo del Plan Bolivia
20 de febrero de 2026 / MPDyMA.– El Gobierno nacional avanza en la consolidación del Plan Bolivia, una agenda de desarrollo construida de manera participativa y respaldada por el apoyo técnico y financiamiento internacional, con el objetivo de estabilizar la economía, fortalecer la productividad y proyectar una visión de país a mediano y largo plazo.
El ministro de Planificación del Desarrollo y Medio Ambiente, Fernando Romero Pinto, destacó que en los primeros 100 días de gestión, del presidente Rodrigo Paz, se priorizaron decisiones estructurales orientadas al bienestar de los bolivianos. “Lo que podemos destacar es el esfuerzo de haber estabilizado la economía. Hay un equipo comprometido y decidido a cambiar el país”, afirmó.
Entre las principales medidas adoptadas mencionó el retiro de la subvención a los carburantes, la captación de financiamiento externo y la construcción participativa de un nuevo Plan nacional de Desarrollo Económico y Social (PDES). Según explicó, la eliminación de la subvención buscó frenar lo que calificó como un “foco de sangre” para la economía nacional, con el fin de ordenar las finanzas públicas y generar condiciones de sostenibilidad.
Asimismo, menciono que como eje transversal del Plan Bolivia es su carácter participativo, ya que el proceso incluyó consultas ciudadanas en los nueve departamentos del país, con la participación activa de más de 5.000 personas y 753 instituciones y organizaciones sociales, cifras que se tienen hasta el momento. Se desarrollaron mesas de trabajo en siete ejes temáticos que involucraron a sectores productivos, sociales, sectoriales y regionales.
“Es la primera vez en más de 20 años que el Estado le pregunta a la población qué visión de país queremos”, subrayó Romero, quien remarcó que el plan se está construyendo “desde los bolivianos y para los bolivianos”. En las mesas departamentales y sectoriales, añadió, ciudadanos de distintos municipios y sectores coincidieron en la importancia de dialogar con transparencia y alcanzar consensos para que “Bolivia sea la gran ganadora”.
El ministro también cuestionó los resultados del anterior Plan de Desarrollo Económico y Social (PDES 2020 - 2025), que, según señaló, solo alcanzó un 27% de cumplimiento. Atribuyó ese bajo nivel de ejecución a la falta de participación y compromiso ciudadano, al haber sido elaborado sin un proceso amplio de consulta.
Enfatizó la importancia de que la Asamblea Legislativa apruebe el Plan Bolivia cuando se les presente, ya que los parlamentarios representan a las regiones y es con las regiones con las que se está elaborando el mismo.
Con esta nueva hoja de ruta, el Gobierno apuesta por un modelo de desarrollo más inclusivo, sostenible y respaldado por recursos internacionales que impulsen la productividad y el crecimiento del país.